Webrooming, la tendencia que ha venido para quedarse

5 febrero 2016

El arte de la compra es un proceso complejo que aglutina una serie de estadios racionales pero, sobre todo, emocionales. La irrupción de internet y sus usos ha revolucionado el comportamiento de los consumidores, quienes ahora disponen de un abanico de medios y opciones mucho más amplio a la hora de buscar información.. En este contexto, se han establecido nuevas tendencias ligadas a la tecnología que han hecho evolucionar y cambiar los procesos tradicionales de compra.

Desde hace ya varios años, las tiendas físicas se han estado quejando del llamado Showrooming, que no es otra cosa que la disposición del usuario a desplazarse hasta la tienda física para probar, tocar y examinar “in situ” los productos y posteriormente comprarlos en internet (e-commerce).

Hoy, sin embargo, se está comprobando que esta tendencia tiene un impacto real limitado, mientras que la tendencia contraria, el webrooming o efecto ROPO (Research Online, Purchase Offline) demuestra tener una influencia mucho más alta –y creciente- en el comercio tradicional. El webrooming, basado en la búsqueda de información en internet y la posterior compra en tienda física, se fundamenta en el valor que los consumidores otorgan a la proximidad, la inmediatez y la interacción con el producto en el momento de compra.

 

Buscar, comparar, comprar

El Webrooming como decíamos, está centrado en la búsqueda y preparación previa de la compra mediante medios online, con la intención de terminar haciendo la adquisición en un establecimiento físico, siguiendo la ecuación Research Online – Purchase Offline (ROPO). El consumidor del siglo XXI, hiperconectado y multicanal, demanda cada vez información más precisa y completa para considerar sus opciones dentro del proceso de compra, con la voluntad de terminar realizando “una compra inteligente”.

Esta “hiperconetividad” está basada, a su vez, en el concepto de onmicanalidad: el nuevo consumidor posee múltiples dispositivos y utiliza diferentes canales, alternándolos de forma fluida a lo largo del día dependiendo del contexto en el que se encuentren.

El proceso es complejo; por eso, cuando llegan a la tienda física, los practicantes de Webrooming ya conocen el producto, los niveles de precios y además están preparados para su compra, con lo que se convierten en presa fácil de los retailers si estos saben ofrecer esa experiencia de compra que han imaginado en el entorno online.

 

El reto de las tiendas físicas

Hoy en día, el reto de los distribuidores tradicionales pasa por integrar online y offline en una misma estrategia omnicanal que aporte ventajas competitivas. En ese sentido, el webrooming representa una gran oportunidad para utilizar nuevos canales de comunicación online alineándolos con los ya existentes, y convirtiendo así los medios digitales en el mejor aliado de las tiendas físicas.